Sabías…Club de tenis Segorbe

Puede que mi familia no estuviera predestinada a ser portada de revistas del corazón, pero a grandes hazañas no les gana nadie.

La última idea quijotesca ha sido crear Lotohome, un proyecto que con el espíritu que nos caracteriza y con mucho trabajo y perseverancia se está llevando a cabo con gran aceptación, pero no es la primera vez que en mi familia se gesta una idea a priori difícil.

A finales de los 70, mi padre convenció a un grupo de amigos para fundar un club de tenis en Segorbe, una Quijotada más, que treinta y muchos años después ahí está, siendo un club más que consolidado y que disfrutan las nuevas generaciones sin saber que lo tienen gracias a un gran hombre de brillante inteligencia, un poco liante y con la soltura del que se sabe tan seguro de si mismo que cuando cuenta las cosas es difícil pensar que puedan ir mal y generalmente, van bien.

Club de tenis Segorbe

Todavía recuerdo siendo muy pequeña, las reuniones en el salón de mi casa, organizando el numero de socios,…cuando compraron los terrenos para construirlo, y después las obras; pistas de tenis, frontón, parque infantil y piscina. Todavía recuerdo subir por el poste de luz para sentarnos en la cubierta de los vestuarios, hoy restaurante, para ver los campeonatos… Y durante todo éste proceso, mi padre contó con una fiel escudera, mi madre, que entonces estaba embarazada de mi hermano Pepe, que cuando nació, el que hoy es presidente del club, Pepe Cantó, dijo una frase tantas veces repetida en mi casa: ” ha nacido un presidente “, y bueno, no se si algún día lo será de nuestro querido club de tenis,  pero aquí está, dando forma a un proyecto, Lotohome, que igual que con el club, llegará a formar parte de la historia, en primer lugar por ser el primer sorteo legal de España y después porque formará parte de las batallas familiares de mi familia y de la del afortunado al que le toque la casa.

Si, éste post es un homenaje sincero a mi padre, el primer presidente del Club de tenis Segorbe, Pepe Bolumar Barrachina, y a su fiel escudera en ésta y otras tantas batallas, mi madre, Amparo Bolumar Aznar, que con su sencillez y simpatía cautivan a todos con los que se cruzan en sus vidas. Muchas gracias papás por enseñarnos a pelear por nuestras ideas, y demostrar que lo difícil no es imposible.

Te quiero Papá. Te quiero Mamá.

Eva Bolumar, arquitecto.

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